(cheun rume)

 

20100330

Palatal

Quiero poder pronunciar la doble ele.
No como en belleza, no.
Mas como en lluvia,
en llorar
en Quillón, Catillo.
Esa doble ele campesina,
profunda y animista.
Esa doble ele del pasado,
del adobe, de las mantas.
De los viejos secos por el sol
y de la vid de febrero.

Quiero pronunciar esa doble ele que no sale en los libros.
En todos esos que no leeré jamás.
La doble ele analfabeta
que no sabe de filosofías rusas
ni entiende al vecino absorto
por lo infinito de una cáscara de nuez.
La letra eterna del caballo,
la que permite disimular
que copio y rejunto lo que hizo alguien más.

Y quiero pronunciarla con sudor.
Porque yo sabía que algo malo estaba por suceder.
Porque la desidia seductora me lo susurró al oído.
Porque si no te hablo no tengo nada que decir.
Porque se me enreda la lengua entre tantas personas.

20100326

Canción Nihilista

Escribir un soneto
es tarea muy ruin,
si ha de tener un fin
no más grave quel reto.

Un pecado cometo
y es que háblote sin
comprender el trajín
deste verso incompleto.

Pero es mejor pecar
de nada que decir
esta noche en Catillo,

que dejar el lugar
y así otro pueda argüir:
nazca este sonetillo

El Escudo de Carlos V


De a poco van a empezar a decir que no importa, que no fue tanto y que no es necesario. Quen Irak la gente se muere, que los fusilan con metralletas. De a poco nos va a parecer irreal, nos vamos a ir olvidando. De a poco van a tener razón todos ellos que nos ignoran. De pronto entonces, volveremos a mirarnos las caras sin saber ni quiénes somos. Un día nos vamos a volver a olvidar de lo que nos pasó y ahí nuestra derrota será completa.

20100323

Miguel Ausente

por Violeta Parra

¿Por qué me vine de Conce
tan bien que yo estaba allá?
Ahora ando en tierras extrañas,
ay, hablando pero a penas.

Tengo en mi techo una herida
que se abre sin cesar
es mi corazón que sufre,
ay, por su ciudad muerta.

Quiero gritar fuerte,
quiero vagar digno,
quiero ir a la Plaza
y sentirte en mi piel. /y caminar por Hualpén.
Ir a Talcahuano
pasear por el Huáscar
y hasta a Chiguayante
contigo Miguel.

Antes de salir de Conce
yo no supe comprender
lo que vale ser chileno:
ay, ahora mal que lo sé.

Igual que lloran tus ojos
al violar esta canción,
ay, así llora mi conciencia
penosamente por Concepción.

Qué lejos está mi Conce,
lejos mi fuerte ciudad,
qué lejos las tres pascualas,
ay, mi hermana y la Universidad.

Parece que hiciera un siglo
que de Conce no sé na',
por eso escribo esta queja,
ay, la mando de aquí pa' allá.

20100322

Santiago en cien palabras

Después de bajarse por la ventana de esa micro naranja, se metió raudo a la Escuela Militar. Conforme se iba hacinando el vagón con esas personas sin sonrisas, con ese calor que da sueño y con los olores de la tarde, se sucedían lentamente las estaciones insoportables de este país. Comenzó el joven a pensar en el cáncer que los oprimía y en las carreteras destruidas. Después de empujar a estos ciudadanos inconcientes que no lo dejaban respirar, poniendo un pie en la ansiada libertad, gritó ante la mirada inexpresiva de quienes lo ignoraban "¡Biobío Independiente!". Y nunca más volvió.