(cheun rume) |
20120509
Ab Urbe Condita.
La niebla lo volvió a cubrir
El sol se volvió a fugar
La historia se volvió diluvio
Y de las piedras resucitaron
Las alimañas reptantes.
Mala cosa
La tierra quiere crujir
Imponerse como el principio
Retornar sigilosa
Como una elipse regular
Como una serpiente heráldica
Como una alianza bendita.
Buena cosa
Aparentemente
Hoy es miércoles,
Nueve de mayo,
Anno CDLXII ab urbe condita.
20120423
Cervantes
Si era un niño cuando leyó su primer libro
Ahora todo resulta parriano.
Nicanor aquí, Nicanor allá.
Y yo que lo vi nacer!
Y yo que lo vi gritar:
Visca Catalunya!
Síganme los buenos!
La contienda es desigual!
Cómo olvidar esas tardes bajo la higuera
Sobre una silla de sol
cuando comía azúcar a cucharadas
cuando saltaba para alcanzar la uva
Si yo lo vi crecer!
Yo lo escuchaba cantar:
silencio, chilenos
el Huáscar ya se acerca.
Sí! Yo lo vi crecer!
Y míralo ahora:
Nada menos que todo un hombre
Un caballero andante
Un cazador de elefantes
Un amigo del jurado.
Quién te viera y quién te ve,
Viejo zorro
los bajaste a todos del Olimpo
para encaramarte tú el primero
Como el niño travieso al que yo vi crecer.
20120415
Breve Historia del Subdesarrollo.
20120408
Diagnóstico Médico
Sin ir demasiado lejos, en Atacama y Antofagasta adolecen la baja retribución que les significa la vida ingrata del minero. En Biobío, el éxodo de profesionales se ha disfrazado con una sonrisa incómoda y un aforismo conformista: "exportación de talentos". En la Araucanía, exámenes preliminares han mostrado el descontento de una nación marginada. Síntomas similares se han observado en la alejada Rapa Nui. En Aysén ha proliferado el abandono y la desconfianza. A pesar de ello, todavía se regala el patrimonio natural para satisfacer la voracidad energética del norte. En Magallanes se ha manifestado una intensa actividad ciudadana demandando independencia de decisión.
Ante la imposibilidad de extirpar el tumor, de bombardearlo con protones o reducirlo químicamente, algunos especialistas han sugerido técnicas de inmunoterapia para tratar al paciente. Sin embargo, cualquier tratamiento será infructuoso mientras no exista real consciencia de las características específicas de la enfermedad.
La Familia, resignada, guarda siempre la secreta esperanza que el tumor santiaguino sea tratado a tiempo y el centralismo detenga su metástasis maligna.
20120220
Darwin y Tsunami
Cartas
Domingo 19 de Febrero de 2012
Darwin y tsunami
Señor Director:Quisiera citar algunos párrafos de la narración que Charles Darwin hace sobre sus viajes a bordo del HMS Beagle entre 1826 y 1836. El texto es fácil de encontrar en internet, pues fue publicado por primera vez en 1839.
“Pocos instantes después de la sacudida se vio a una distancia de tres o cuatro millas, avanzar una ola inmensa hacia el centro de la bahía. No tenía la más leve burbuja de espuma y parecía enteramente inofensiva; pero a lo largo de la costa derribaba las casas y arrancaba de raíz los árboles con una fuerza irresistible. Al llegar al fondo de la bahía se rompió en olas espumosas que se elevaron a una altura de 23 pies por encima de las más altas mareas. Debía ser enorme la fuerza de estas olas, porque en la fortaleza transportaron a 15 pies de distancia un cañón con su cureña que pesaba cuatro toneladas”.
“La ola grande se acercó, sin embargo, con bastante lentitud, puesto que los habitantes de Talcahuano tuvieron tiempo de refugiarse en las colinas que había detrás de la ciudad. Varios marineros se apresuraron a montar en una canoa, y dirigiéndose a todo remo hacia ella, lograron remontar la ola antes que rompiese, de cuyo modo se salvaron”.
“Durante casi todos los terremotos se agitan de un modo extraordinario las aguas de los mares próximos y, por lo que ha sucedido en Concepción, parece que esa agitación afecta dos formas diferentes. Primero, en el momento del choque, se elevan mucho las aguas sobre la costa, pero con movimiento lento y se retiran con la misma lentitud; luego, y pasado algún tiempo todo el mar se retira de la costa y vuelve en olas de una fuerza espantosa. (...) Durante la mayor parte de los temblores de tierra, sobre todo en los producidos en la costa occidental de América, es cierto que se han retirado primero las aguas completamente”.
¿Era necesario reunir la madrugada del 27 de febrero de 2010 en Santiago a la Presidenta, al Consejo de Ministros, a las FF.AA., a la Onemi y al SHOA? ¿No bastaba con una revisión bibliográfica y alguien con poder de decisión en Maule o Biobío?
Miguel Parada Contzen
Fuente.