You can never under stand the rain
While the midday shadows
Tremble over the place
As the sky darker grows
Your five sides in pain
Can feel the god of yellow
Dying behind the main_
Hill of these meadows
If we ever have the spare
If we could only dare
To be-have like the ghost
Of the one who lived the most
A mighty demon would care
About our unpaid cost
Remember that night
By the sea, by the light
Of that old convex lady
Who repeated so bravely
It's our right
To hide away that bright
(cheun rume) |
20111202
Eclipse
a propósito de
old england toffee
x
nwm
a las
18:08:00
20111120
Mercado Laboral
a propósito de
52hrs semanales
Se puso en blanco mi mente. No fue esto lo que yo busqué. Se puso en blanco mi memoria. No fue esto lo que yo busqué.
Mis dedos erráticos por el teclado, olvidaron ya su forma cósmica de bailar. Mis ideas desordenadas, mis pensamientos fulminantes, se fundieron en un solo bloque de racionalidad. ¿Y mis lágrimas llenas de sangre? ¿Y mis praderas distantes?
Recuerdo tu sonrisa en mi oído. Sobre la hierba suave, al calor del verano. Recuerdo la deslumbrante y luminosa danza de ideas que veía tras tus ojos. Recuerdo por sobre todo esas explosiones pirotécnicas que, con el sol, brillaban en las gotas diáfanas de la primavera.
Pero todo cuanto recuerdo, no es más que la consecuencia de lo que debía suceder. No es futuro ni pasado, sino subjuntivo puro. Y siendo al mismo tiempo lo que no es, mi mente no mantuvo la policromía en su forma primordial. La automatizó, la clasificó, la parceló, la esquematizó. Convirtiendo así la imaginación en una herramienta, un arma, que se alejó de su esencia pétrea. La métrica sustituyó a la creación, sustituyendo también al hombre por el autómata laboral.
Mis dedos erráticos por el teclado, olvidaron ya su forma cósmica de bailar. Mis ideas desordenadas, mis pensamientos fulminantes, se fundieron en un solo bloque de racionalidad. ¿Y mis lágrimas llenas de sangre? ¿Y mis praderas distantes?
Recuerdo tu sonrisa en mi oído. Sobre la hierba suave, al calor del verano. Recuerdo la deslumbrante y luminosa danza de ideas que veía tras tus ojos. Recuerdo por sobre todo esas explosiones pirotécnicas que, con el sol, brillaban en las gotas diáfanas de la primavera.
Pero todo cuanto recuerdo, no es más que la consecuencia de lo que debía suceder. No es futuro ni pasado, sino subjuntivo puro. Y siendo al mismo tiempo lo que no es, mi mente no mantuvo la policromía en su forma primordial. La automatizó, la clasificó, la parceló, la esquematizó. Convirtiendo así la imaginación en una herramienta, un arma, que se alejó de su esencia pétrea. La métrica sustituyó a la creación, sustituyendo también al hombre por el autómata laboral.
x
nwm
a las
5:43:00
20111113
Es Olvido
a propósito de
Madurez
Olvidé escribir
la gloria de las gallardas batallas
la entrega de los peones del campo
el fracaso de la libertad proyectada
Como la fútil noche de la bailarina
así perdió mi memoria la decencia
dentro de una cama almidonada
con sábanas manchadas por el sol
Un lento efluvio insistente
se apoderó de los recuerdos más deseados
los cortó, los mutiló, los destrozó
los abortó como una declaración de guerra.
Es olvido lo que me ataca,
es olvido el escribir,
es olvido quien se es,
es olvido ese futuro de quimeras
y el herrero que lo habría de forjar.
la gloria de las gallardas batallas
la entrega de los peones del campo
el fracaso de la libertad proyectada
Como la fútil noche de la bailarina
así perdió mi memoria la decencia
dentro de una cama almidonada
con sábanas manchadas por el sol
Un lento efluvio insistente
se apoderó de los recuerdos más deseados
los cortó, los mutiló, los destrozó
los abortó como una declaración de guerra.
Es olvido lo que me ataca,
es olvido el escribir,
es olvido quien se es,
es olvido ese futuro de quimeras
y el herrero que lo habría de forjar.
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nwm
a las
17:02:00
20111111
20111031
La trucha y el sapo.
a propósito de
éxodo
Poco después de quel caballo hubo de darse la vuelta para seguir pastando, un sapo saltó de entre las matas.
"¡Hola trucha!"- dijo con soltura. - "Escuché tu conversación con el caballo. ¿Me dejas nadar un rato a tu lado?"
Y sin dar espacio para respuestas, rápidamente se zambulló en las frías aguas cordilleranas y se puso a nadar palmo a palmo con la trucha.
La trucha continuó con su esforzada tarea sin reparar mayormente en la vívida elocuencia del anfibio:
"De donde yo vengo, Trucha, las gentes tienen las cosas claras. Como tú Trucha, que nadas sin cesar contra la tormeta, así se levantan también mis hermanos contra la injusticia. Así nosotros, que nadamos tanto como caminamos, hemos logrado formar nuestro país próspero y confiable. Créeme cuanto te digo Trucha, pues nosotros no vivimos en vano. Donde quiera que vamos con nuestro mensaje, los más diversos animales nos siguen y nos rinden tributo. No son pocos quienes quisieren ser como nosotros. Nosotros, los administradores de la riqueza, los ejecutores de la bondad, los generales de equidad."
"Nos han seguido desde todos los riachuelos de este valle. A muchos les hemos enseñado a caminar a nuestra usanza y semejanza. Y créeme que muchos peces han abandonado las aguas de su identidad, para andar con nosotros en las calmas llanuras de la abundancia. Muchos han dejado el sufrimiento diáfano ante la promesa mancomunada del bienestar."
La trucha comenzaba ya a molestarse con la voz aguda y arrogante del sapo, pero prefirió no emitir juicio y concentrarse en la caza de su alimento.
"Es así Trucha, como hemos logrado influir, qué digo influir, ¡dominar! los distintos cauces de este país. De a poco hemos ido entregando a nuestros seguidores los mayores beneficios. Les hemos dado una razón de ser, una identidad, una característica única. Todos ellos, créelo porque es verdad lo que te digo, han logrado nadar con la presteza del más ágil escualo. Nunca ha habido uno que, viniendo a nosotros, haya dejado de ser parte de esta entelequia multicolor que nos reune. Pues todos somos uno, en nuestra exquisita grandeza."
En eso la trucha, finalmente, cazó un despistado zancudo que era arrastrado por las aguas. El sapo, sin embargo, no se dejó amedrentar por la indiferencia del pez, sino que tomó todavía más fuerzas para seguir vociferando:
"En nuestra tierra, abundan los insectos y el alimento. Abunda la abundancia y escasea la escasez. Y en nuestra tierra..."
¡Zap! La trucha cazaba ahora una libélula multicolor.
¡Zap! Una mantis religiosa.
Dando un salto por sobre las aguas, la trucha atrapaba al vuelo una polilla de la noche que anunciaba.
El sapo entonces, con su repugnante aspecto y su grotesca forma andrógina, prefirió saltar del riachuelo fértil que habitaba la trucha, para seguir su búsqueda de incautos.
"¡Hola trucha!"- dijo con soltura. - "Escuché tu conversación con el caballo. ¿Me dejas nadar un rato a tu lado?"
Y sin dar espacio para respuestas, rápidamente se zambulló en las frías aguas cordilleranas y se puso a nadar palmo a palmo con la trucha.
La trucha continuó con su esforzada tarea sin reparar mayormente en la vívida elocuencia del anfibio:
"De donde yo vengo, Trucha, las gentes tienen las cosas claras. Como tú Trucha, que nadas sin cesar contra la tormeta, así se levantan también mis hermanos contra la injusticia. Así nosotros, que nadamos tanto como caminamos, hemos logrado formar nuestro país próspero y confiable. Créeme cuanto te digo Trucha, pues nosotros no vivimos en vano. Donde quiera que vamos con nuestro mensaje, los más diversos animales nos siguen y nos rinden tributo. No son pocos quienes quisieren ser como nosotros. Nosotros, los administradores de la riqueza, los ejecutores de la bondad, los generales de equidad."
"Nos han seguido desde todos los riachuelos de este valle. A muchos les hemos enseñado a caminar a nuestra usanza y semejanza. Y créeme que muchos peces han abandonado las aguas de su identidad, para andar con nosotros en las calmas llanuras de la abundancia. Muchos han dejado el sufrimiento diáfano ante la promesa mancomunada del bienestar."
La trucha comenzaba ya a molestarse con la voz aguda y arrogante del sapo, pero prefirió no emitir juicio y concentrarse en la caza de su alimento.
"Es así Trucha, como hemos logrado influir, qué digo influir, ¡dominar! los distintos cauces de este país. De a poco hemos ido entregando a nuestros seguidores los mayores beneficios. Les hemos dado una razón de ser, una identidad, una característica única. Todos ellos, créelo porque es verdad lo que te digo, han logrado nadar con la presteza del más ágil escualo. Nunca ha habido uno que, viniendo a nosotros, haya dejado de ser parte de esta entelequia multicolor que nos reune. Pues todos somos uno, en nuestra exquisita grandeza."
En eso la trucha, finalmente, cazó un despistado zancudo que era arrastrado por las aguas. El sapo, sin embargo, no se dejó amedrentar por la indiferencia del pez, sino que tomó todavía más fuerzas para seguir vociferando:
"En nuestra tierra, abundan los insectos y el alimento. Abunda la abundancia y escasea la escasez. Y en nuestra tierra..."
¡Zap! La trucha cazaba ahora una libélula multicolor.
¡Zap! Una mantis religiosa.
Dando un salto por sobre las aguas, la trucha atrapaba al vuelo una polilla de la noche que anunciaba.
El sapo entonces, con su repugnante aspecto y su grotesca forma andrógina, prefirió saltar del riachuelo fértil que habitaba la trucha, para seguir su búsqueda de incautos.
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nwm
a las
18:35:00
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